domingo, 11 de octubre de 2009

RAÍCES


Así me aferro a tí,
así me sujeto a tí,
esperando permanecer
a tu costado hoy,
mañana, siempre.


viernes, 9 de octubre de 2009

MI CONFONTRACIÓN CON LA DOCENCIA

Cuando mi maestro de Educación Física y Artísticas de la secundaria me sugirió estudiar Ciencias y Técnicas de la Comunicación por las habilidades comunicativas que identificaba en mí, seguramente no se imaginó que, aún tomando en cuenta sus recomendaciones, terminaría realizando las mismas actividades que él, nadamás que en otra área del conocimiento.

En realidad llegué a ser docente porque entrar al sector educativo fue la primera oportunidad de incorporarme al sector laboral. Primero estuve en un CBTis, durante dos años realizando promoción de la institución, posteriormente me fui a INEA para realizar Relaciones Públicas y Promoción de la Institución, (todo ello en el estado de Morelos).

Por cuestiones personales regresé a Veracruz, pero la única oportunidad de trabajar que se me presentó en esos momentos fue colaborar con un Diputado Local, de ese entonces. Sin embargo, a mí me gustaba más estar en el sector educativo y decidí solicitar trabajo administrativo en Conalep Plantel Veracruz I, después de estar dos años con el diputado. En Conalep me aceptaron, pero me dijeron que sólo había oportunidad de entrar como docente, dando clases de Taller de Lectura y Redacción (los administrativos son de plaza y los docentes no, por ello la facilidad para entrar como docente).

¡Qué bueno! Ahí encontré mi verdadera vocación. La inicié a los 32 años. Con qué gusto compartía con mis alumnos lo que me bebía de libros. Ahí descubrí lo que es realizar una actividad no sólo con responsabilidad, sino con amor y compromiso.

En la Educación Media Superior se llega a ser un orientador, un padre, un instructor para los jóvenes. Dar un consejo, una llamada de atención cuando es necesario, ayudar a comprender lo que se dificulta, hacer sentir que uno está interesado por su futuro, es parte del acontecer diario. Y que satisfacción encontrarse con profesionales que fueron alumnos de uno y le recuerdan con cariño; o de otros que se han convertido en colegas porque han abrazado la misma profesión.

Si tengo que hablar de insatisfacciones, también las conozco. Las enfrento con mayor intensidad en la actualidad. Estoy consciente que vivo dentro de una sociedad en la que los jóvenes están bombardeados por distractores de diversa índole, y pareciera que les interesa menos aprender. Aunque sé que por ello mi labor debe ser más titánica y motivadora par mostrar la utilidad de mi asignatura en su formación profesional de manera inmediata y mediata.

¿CÓMO PERCIBO MI DOCENCIA?

Indiscutiblemente, yo percibo mi labor como una actividad de gran importancia y trascendencia en la formación del individuo. Así percibí yo a mi maestro de primaria. Y aunque en la actualidad el docente, maestro, profesor, o como se le llame en los distintos niveles educativos, ya no sea identificado con el mismo nivel de autoridad moral, que antaño tenía en la formación de las generaciones, yo así concibo la labor docente: de una enorme responsabilidad.

En este sentido, puesto que así la concibo, así actúo. Soy una persona en la que descansa la responsabilidad de compartir mis conocimientos y aprender de mis alumnos; pero, también, sé que debo predicar con el ejemplo las actitudes que un mundo globalizado y altamente competitivo demanda de los nuevos profesionales.

Por eso, estoy consciente que es mi responsabilidad preparar con atención cada uno de los temas y seleccionar las estrategias más acordes a las características de los grupos, que les permita con mayor facilidad apropiarse de los conocimientos, habilidades y actitudes que le van a servir en un futuro.

En esa medida, sé que tengo un programa que seguir, pero también sé que ese programa tiene contenidos prioritarios que deben contextualizarse a la realidad cercana de los estudiantes, para que vean la utilidad que tiene la información o los trabajos que se derivan de los temas en su vida cotidiana o en su futuro profesional.

Quiero quedar en la memoria de mis alumnos como un docente interesado en él, en su aprendizaje, en su formación: en su futuro.

Desde que inicié mi vida profesional, lo hice en el sector educativo; y estoy convencida que mi compromiso está con él y con mis alumnos. Por ellos me preparo, por ellos me esfuerzo, por ellos trato de ser cada vez mejor: por ellos estoy aquí.

LOS SABERES DE MIS ESTUDIANTES

Si bien la web 1.0 permitía una gran rapidez y facilidad en la obtención de información, la web 2.0 ha revolucionado lo que acontece en el espacio cibernético, si se considera que con anterioridad la información era producida por los webmasters, y en la actualidad la información se genera directamente por los usuarios en colaboración e interactividad, aún sin que estén del todo conscientes de ello.

Esto no es ajeno al mundo en que se desenvuelven nuestros estudiantes, ya que ellos utilizan el internet como un sitio destinado al almacenamiento o acumulación de información, al que pueden recurrir para llevar a cabo diferentes actividades:bajar y escuchar música, bajar fotos, videos, información; buscar imágenes, descargar programas, ver series, bajar juegos y buscar sus calificaciones.

Sin embargo, también se constituye en un espacio social de acción individual y colectiva para comprar, vender, jugar en línea, ponerse en contacto con sus amigos, crear blogs y flogs, enviar información, localizar personas, editar fotos y música, hacer tareas y hasta dar soporte o ayuda.

Esto me ha llevado a reflexionar en lo que dice Jordi Adell: debemos pensar en bits y considerar que dar no es "quedarse sin", sino "compartir", de tal modo que todos tendremos lo mismo si compartimos el conocimiento que en cuestión de tecnología de la información y comunicación contamos cada uno de los que interactuamos en el aula.

Bajo este sentido, es importante considerar una estrategia que nos permita interactuar y transmitir ese conocimiento que tenemos y que el otro adolece; lo que puede realizarse, considerando la carencia de un lugar específico en la escuela para hacerlo, mediante la redacción de instructivos para que los compañeros lo intenten por su cuenta en su casa o en café internet, reunirse en la casa de alguno de ellos; e, inclusive, dar las direcciones de los blogs para dar asesoría a través de éstos, mediante instrucciones específicas. De esta manera, entre ellos podrán interactuar, y si existen dudas preguntar hasta que éstas se aclaren.